¡Bienvenido a mi página! Me llamo Alexandra Bovio y soy traductora autónoma desde 2013, especializada en la traducción del español y el ruso al francés, mi lengua materna.

Pasión por las lenguas y las culturas
Durante mis estudios, tuve la suerte de descubrir muchos idiomas: inglés, ruso, japonés, español, italiano, checo, árabe literario… Sin embargo, fueron el español y el ruso los que realmente despertaron mi curiosidad y mi pasión. Gracias a estos dos idiomas, superé el aprendizaje académico y me sumergí en sus culturas a través de la literatura, la música, la gastronomía y los viajes.
En un mundo ideal, sería una trotamundos que viaja por el mundo para descubrir nuevas culturas y tradiciones. Por fortuna, gracias a mi trabajo como traductora, viajo todos los días a través de las palabras, los libros, la música y los sabores.
Mi carrera como traductora profesional
En 2013, tras profundizar en el estudio de lenguas extranjeras, decidí especializarme en la traducción del español y el ruso al francés. Como traductora autónoma, pongo mi experiencia a su servicio para ofrecerle traducciones precisas, fluidas y adaptadas a sus necesidades, ya se trate de documentos técnicos, literarios, de marketing o de otro tipo.
También ofrezco servicios de revisión para garantizar que sus textos sean impecables, ya los haya traducido usted o un programa de traducción automática.
¿Por qué elegir a un traductor profesional en lugar de un programa de traducción automática?
Una de las opciones más comunes es recurrir a herramientas de traducción automática, como Google Translate o DeepL. Estas tecnologías son muy potentes y pueden resultar de gran ayuda para realizar traducciones rápidas. Sin embargo, no son infalibles. Por eso, sigue siendo esencial contar con un traductor profesional:
1. Las máquinas no captan las sutilezas lingüísticas
Aunque la traducción automática es rápida, no capta los matices y sutilezas culturales de la lengua de llegada. Una máquina no puede entender el humor, la ironía o los juegos de palabras, que pueden ser esenciales en un texto. Ahí es donde entra en juego el traductor humano: alguien capaz de entender el contexto, adaptar el tono y transmitir las emociones del texto.
2. La traducción automática puede requerir una revisión exhaustiva.
Si utiliza un programa de traducción, es importante incluir una fase de revisión. El texto puede contener errores sintácticos, expresiones incómodas o significados erróneos. Como traductora, me encargo de esta fase crucial para garantizar una traducción fluida y profesional.
3. Para contenidos de marketing, creativos o técnicos
En el caso del marketing, la publicidad o los contenidos creativos, la traducción automática no suele ser la adecuada. La máquina puede producir una traducción «en bruto», pero el estilo y el impacto del mensaje distarán mucho del de la marca. En estos casos, es preferible recurrir a un traductor profesional que transcriba el mensaje de la mejor manera posible, respetando el tono y las expectativas del público objetivo.
4. Ahorre tiempo y garantice un trabajo de calidad
Por último, aunque la traducción automática puede ser un buen punto de partida para textos sencillos, será necesario revisarlos y editarlos de forma humana para garantizar que sean coherentes, profesionales y adecuados. Como traductora autónoma, me encargo de esta postedición para ahorrarle tiempo y garantizar un texto de calidad.
Póngase en contacto conmigo para hablar de su proyecto
¿Tiene algún texto que traducir o revisar? ¿Duda entre la traducción automática y la profesional? Estoy a su disposición para ayudarle. Póngase en contacto conmigo hoy mismo para obtener un presupuesto personalizado y estudiar la solución que mejor se adapte a sus necesidades.
